Una historia sobre memoria, empatía y la capacidad de ponerse en los zapatos del otro.
¿Qué historia puede esconder un par de zapatos?
Esa es la pregunta que da vida a “Zapatos a tu zapatero”, un cortometraje que llega a los Premios SmartFilms 2026, en la categoría Aficionado, para contar una historia donde un objeto cotidiano se convierte en el punto de encuentro entre la memoria, la familia y la empatía.
Todo comienza con unos zapatos.
Un par de zapatos que alguna vez pertenecieron a un hombre y que hoy llegan a manos de Don Chapinero, un zapatero acostumbrado a reparar aquello que otros dan por perdido. Pero esta vez, detrás del cuero desgastado, las marcas y las huellas del tiempo, hay mucho más que un trabajo por hacer: hay una historia familiar.
Quien lleva los zapatos es Lilly, la hija de su antiguo dueño.
Para ella, esos zapatos representan mucho más que un objeto heredado. Son una forma de mantener cerca el recuerdo de su padre y de acercarse, a través de ellos, a una historia que todavía tiene algo que contar.
Pero Lilly también representa algo más.
Lilly es la personificación de Laboratorio Lilly: una entidad que, al igual que el personaje, busca comprender aquello que hay detrás de cada persona y ponerse en los zapatos de sus pacientes.
Así, lo que parece ser la reparación de unos zapatos se transforma en una metáfora sobre la manera en que nos relacionamos con los demás.
Porque todos caminamos con nuestros propios zapatos.
Todos cargamos historias que no siempre son visibles. Heridas, recuerdos, sueños, pérdidas y experiencias que dejan marcas, igual que las huellas que el tiempo deja sobre un par de zapatos.
Y muchas veces juzgamos a las personas sin detenernos a preguntarnos qué han tenido que caminar para llegar hasta donde están.
Ponerse en los zapatos del otro
“Zapatos a tu zapatero” propone mirar más allá de lo evidente.
A través de un encuentro aparentemente sencillo entre un zapatero y la hija del dueño de unos zapatos, el cortometraje plantea una reflexión profundamente humana sobre la empatía, la memoria, la familia y la importancia de comprender antes de juzgar.
La historia utiliza los zapatos como un lenguaje visual: cada marca cuenta algo, cada desgaste habla de un camino y cada paso representa una experiencia.
Y en el centro de todo está Lilly.
Una mujer que llega buscando reparar unos zapatos, pero que termina demostrando que ponerse en los zapatos de alguien no significa solamente caminar con ellos; significa intentar comprender su historia.
Esta misma filosofía conecta directamente con Laboratorio Lilly, donde “ponerse en los zapatos” de los pacientes se convierte en una manera de entender sus necesidades, sus historias y aquello que realmente hay detrás de cada persona.
Una historia que empieza en los zapatos y termina en nosotros
La propuesta busca generar una reflexión sencilla, pero poderosa:
¿Cuántas veces juzgamos a alguien sin conocer el camino que ha recorrido?
“Zapatos a tu zapatero” invita al espectador a detenerse, mirar nuevamente y entender que detrás de cada persona existe una historia que merece ser escuchada.
Porque quizás nunca podamos caminar exactamente el camino de otra persona.
Pero podemos hacer algo que puede cambiarlo todo:
intentar ponernos en sus zapatos.
Y tal vez, al hacerlo, descubramos que los zapatos nunca fueron realmente el centro de esta historia.
Lo importante siempre fue quién los llevaba.





